Balance de los Juegos de Rio 2016

Crónica por Luis Vinker.

Si bien el atletismo en los Juegos no tuvo un nivel “superlativo” –aunque sí pasajes espectaculares- se puede considerar que fue “muy bueno” y reflejó fielmente la situación de este deporte en la actualidad.

Se batieron tres récords mundiales y ocho olímpicos, una cifra positiva, teniendo en cuenta lo que hoy “cotizan” estos récords.

De dichas marcas mundiales, los 82.94 m. de la polaca Anita Wlodarczyk entran dentro de su evolución. Pero las otras, fueron realmente espectaculares: los 29m.17s.45 de la etíope Alamz Ayana en 10.000 metros y, sobre todo, los 43s.03 del sudafricano Wayde van Niekerk en los 400 metros, cerrando la “era Michael Johnson” y estableciendo uno de los récords más asombrosos de la historia atlética. Estratosférico.

A nivel de equipos, la ausencia de Rusia –aunque no es la potencia dominante de otros tiempos- dejó abiertas las puertas de medallas en varias pruebas. Si computamos los últimos ciclos olímpicos (incluyendo Campeonatos Mundiales), se mantuvieron los equipos más fuertes. Estados Unidos incrementó su poderío y se mostró más fuerte que en toda la década, acumulando 13 de oro, 10 de plata y 9 de bronce (total 32). Y lo llamativo fue que –además de mantener ese poderío en sus pruebas habituales, a excepción de la velocidad pura, últimamente terreno de Jamaica- insertó a sus atletas entre los mejores de mediofondo y fondo, empezando a desafiar el abrumador dominio africano: allí estuvo el triunfo de Matt Centrowitz en los 1500 metros (por otro lado, los más lentos desde 1932), la medalla de Galen Rupp en el maratón de este domingo o tres maratonistas entre las diez primeras de la carrera femenina, por ejemplo, como así un medallista en obstáculos)

Detrás de EE.UU., Jamaica y Kenia vuelven a mostrarse como los mejores del medallero. Los jamaiquinos por el habitual aporte de velocistas y vallistas. Pero Kenia empieza a desplegarse en otras pruebas, no sólo el medio-fondo y fondo (ya cuenta con vallistas de primera línea y con un subcampeón olímpico y campeón mundial… en jabalina). Los keniatas son directamente invencibles en los 3.000 metros con obstáculos: desde México 1968 hasta hoy –sólo faltaron en 1976 y 1980 por los boicots. Y en estos Juegos se llevaron uno de los títulos que les faltaba a su colección, el maratón femenino, complementando con la recuperación del oro del masculino a través del favorito Eliud Kipchoge.

En comparación con los Juegos de Londres, los ganadores de Rio lograron mejores maras en 25 pruebas (las otras 21 estuvieron mejor en 2012 y una –el salto en alto- se ganó con un registro similar). Solamente en diez pruebas, los campeones de Londres 2012 pudieron retener sus coronas: Usain Bolt en los 100/200, MoFarah en los 5000/10000, David Rudisha en 800, Christian Taylor en triple, Ashton Eaton en decathlon, la posta 4×100 de Jamaica y, en damas, apenas Sandra Perkovic en disco y la posta 4×400 de EE.UU.

Usain Bolt queda como la estrella indiscutida del atletismo de estos Juegos y como uno de los más grandes atletas de la historia. Probablemente –si computamos todo su ciclo con los mundiales, la calidad de sus récords y su vigencia- el más grande de todos. Hasta ahora, nadie había repetido un triplete de velocidad (100-200-4×100) en los Juegos Olímpicos. Bolt lo hizo entre 2008 y 2012, y ahora lo consiguió por tercera vez consecutiva, algo probablemente irrepetible, de aquí por muchos años más. En cantidad de oros olímpicos, con 9, se coloca a la altura de otros “inmortales” como Paavo Nurmi y Carl Lewis (a uno de un lanzador, Ray Ewry, de principios del siglo pasado, pero que ya no se computa porque incluye Juegos extras de 1906 y pruebas que desaparecieron del programa).

tro que hizo historia fue Mo Farah por su doblete en fondo (5000/10.000), pruebas en las que resulta invencible en grandes competiciones desde el 2011. Emuló así la hazaña de Lasse Viren de comienzos de la década del 70. Pese a ello, Farah no tiene el glamour de un Bolt en las pistas y dentro del ambiente atlético, los logros del equipo que comanda Alberto Salazar están envueltos en sospechas.

Entre los que iban por el “tri” consecutivo, y no pudieron lograrlo ahora, estuvieron la velocista jamaiquina Shell-Ann Fraser (ahora dominó su compatriota Elaine Thompson), la lanzadora de jabalina checa Bárbara Spotakova (quedó tercera) y el lanzador de bala polaco Tomasz Majewski, al igual que la neocelandesa Valerie Adams.

Algunas curiosidades o perlitas que dejan estos Juegos. La mayor sorpresa: la eliminación del polaco Pawel Fajdek en el lanzamiento del martillo (superfavorito, no pasó de 72 m. en la clasificación, cuando es el único de la generación actual que se mueve cómodo sobre los 80 metros en todos los torneos); el alemán Christoph Harding se consagró en lanzamiento del disco, heredando el título de su hermano Robert (tricampeón mundial, que esta vez no pasó de la qually); la demasiada flexibilidad en las reglas, permitiendo los cambios de nacionalidad (así tenemos medallistas de Bahrein que, en realidad, son keniatas; velocistas de Japón, pero que son jamaiquinos; un medallista español en vallas que, hasta hace poco, corría por Cuba; un nuevo recordman peruano de 5.000 metros que, hasta hace unas semanas, era subcampeón panamericano por EE.UU., etc etc) Hay demasiada permisividad allí, se da lugar al “tráfico” de atletas y la mercantilización.

Entre las pruebas más vibrantes y espectaculares, el salto con garrocha, con la consagración de Thiago Braz.

NIVEL SUDAMERICANO

El proceso previo a Rio 2016 permitió un apreciable crecimiento cualitativo del atletismo sudamericano, en el cual se batieron numerosos records regionales y nacionales, y varios atletas pudieron insertarse junto a la elite internacional.

De este modo, 125 varones y 94 mujeres consiguieron las marcas mínimas establecidas por la IAAF para participar en los Juegos. Hay que aclarar que allí se incluyen los maratonistas (50 hombres, 38 mujeres), donde los registros eran más flexibles.

En esa lista debe agregarse otro atleta (David Torrence, que antes competía por EE.UU. y ahora se nacionalizó peruano) y los integrantes de seis equipos de relevos que obtuvieron su clasificación.

Así, el atletismo sudamericano estuvo representado en todas las pruebas del programa olímpico, a excepción de los 5.000, 400 vallas y salto en alto del sector femenino.

1.MEDALLERO

En cuánto al cómputo de medallas, los atletas sudamericanos estuvieron en Rio 2016 entre las mejores producciones de su historial olímpico: dos de oro (el brasileño Thiago Braz da Silva en salto con garrocha, la colombiana Caterine Ibargüen en salto triple) y una de plata (Yulimar del Valle Rojas, también en triple). En este caso, fue la primera vez que Sudamérica concreta un 1-2 en una prueba olímpica (anteriormente, en triple de 1952, hubo dos sudamericanos en el podio: Adhemar campeón, Devonish tercero).

Hasta ahora, las mejores producciones sudamericanas en el medallero eran

-Londres 1948 (1 de oro por Delfo Cabrera, 1 de plata por Noemí Simonetto, 2 de bronce por Lloyd La Beach)

-Helsinki 1952 (1 de oro por Adhemar, 1 de plata por Reinaldo Gorno, 2 de bronce por Asnoldo Devonish y Jose Telles de Conceicao)

– Beijing 2008 (2 de oro por Irving Saladino y Maurren Maggi, 1 de plata por Jefferson Pérez)

En Londres 2012, sólo hubo una medalla (plata por Caterine Ibargüen)

Hay que tener en cuenta que en 1948 participaban 59 países y en 1952, 69 (incorporándose allí la ex URSS). Ya para Beijing 2008 eran 200 países, la misma cifra que participó ahora en Rio.

2.TOP 8 Y FINALISTAS

Si computamos los ubicados en el top-8 en todas las pruebas olímpicas, por primera vez en el historial Sudamérica tuvo tantos clasificados allí. Este es el detalle:

Hombres

200 metros:  Alonso Edward (Panamá) 7° con 20s.23

Marcha 20 km: Caio Oliveira de Sena Bonfim (Brasil), 4° con 1h19m42s

Salto con garrocha: Thiago Braz da Silva (Brasil) campeón com 6,03 m. récord olímpico

Salto en largo: Emiliano Lasa (Uruguay) 6° con 8,10 m.

Salto triple: John Freddy Murillo (Colombia), 5° con 17.09 y Troy Doris (Guyana) 7° con 16,90

Lanzamiento de bala: Darlan Romani (Brasil), 5° con 21.02

Posta 4×100: 6° Brasil con 38s.41.

Posta 4×400: 8° Brasil con 3m03s28

Mujeres

Marcha 20 km: Erica Rocha de Sena (Brasil) 7ª. con 1h29m29s

Salto triple: Caterine Ibargüen (Colombia) campeona con 15,17 m, Yulimar Rojas (Venezuela) subcampeona con 14,98

Pero si agregamos la cuota hasta top-12, considerando allí a los que llegaron a las finales en distintas pruebas, la cantidad crece.

En hombres: Altobeli Santos da Silva BRA (10° en 3.000 con obstáculos con 8m26s30), Manuel Soto COL (9° en marcha 20 km con 1h20m36s), Caio Oliveira de Sena Bonfim BRA (9° en marcha 50 km con 3h47m02s), Germán Chiaraviglio ARG (11° en garrocha con 5,50), Wagner Carvalho Domingos BRA (12° en martillo con 72,28), Braian Toledo ARG (10° en jabalina con 79.81). En damas: Geisa Arcanjo BRA (9ª. en bala con 18.16), Natalia Ducó CHI (10ª. en bala con 18.07), Rosa Rodríguez VEN (10ª. en martillo con 69.26) y Flor Denis Ruiz COL (9ª. en jabalina con 61.54).

3. RECORDS

Thiago Braz da Silva, con su espectacular triunfo en el salto con garrocha, batió el récord olímpico con 6,03 metros, superando los 5.97 que el francés Renaud Lavillenie (recordman mundial y ahora subcampeón) había logrado al ganar en Londres. Braz también batió allí el récord sudamericano (tenía 5.92 m. desde el año pasado al aire libre, 5.93 indoor este año).

Récords nacionales por los atletas sudamericanos:

BOL, Ronald Quispe en la marcha de 50 km. con 4h02m00s

BRA, Caio Oliveira de Sena Bonfim en la marcha de 20 km (1h19m42s) y 50 km (3h4702s), Darlan Romani en bala (20.94 en qually y 21.02 en la final)

COL, John Freddy Murillo (17.09 en triple)

PER, David Torrence (13m23s20 en 5000)

4. APUNTES

Algunos países tuvieron en estos Juegos su mejor ubicación en el historial atlético: Uruguay (con Emiliano Lasa, 6° en largo), Guyana (con Troy Doris, 7° en triple), Colombia (con Caterine Ibargüen, campeona en triple), Venezuela (con Yulimar Rojas, subcampeona en triple), Bolivia (con Angela Castro, 15ª. en marcha)

La chilena Erika Olivera se convirtió en la primera corredora que completa cinco maratones olímpicos. Y además, alcanza a Jefferson Pérez (Ecuador) y Letitia Vriesde (Surinam) como los atletas sudamericanos con mayor cantidad de participaciones en los Juegos: 5 Olivera (clase 1976) y aún más la ecuatoriana María Elena Calle (maratonista, clase 1975) y el colombiano Diego Colorado (1973) fueron los atletas de Sudamérica en estos Juegos. Por el otro lado, los más jóvenes (todos aún en la categoría u20) fueron los velocistas colombianos Anthony Zambrano (4×400) y Evelin Rivera (100) y la velocista de Guyana, Aliyah Abrams (400). La venezolana Robeilys Peinado, clasificada para competir en garrocha, no pudo hacerlo por una lesión en los días previos.

En martillo, Wagner Domingos se convirtió en el primer brasileño en una final olímpica y en el mejor sudamericano desde Federico Kleger en 1932. Y en decathlon, también Luiz Alberto Cardoso fue el mejor brasileño del historial y el mejor sudamericano desde el cuarto puesto de Enrique Kistenmacher en 1952.

En varias pruebas, la clasificación de los atletas sudamericanos fue la mejor del historial olímpico:

Hombres

5000, 13 David Torrence (Perú)

3000 con obstáculos, 10 Altobeli Santos da Silva (Brasil)

Marcha 50 km, 9 Caio Oliveira de Sena Bonfim (Brasil)

Garrocha: 1 Thiago Braz da Silva (Brasil)

Bala: 5 Darlan Romani (Brasil)

Jabalina: 10 Braian Toledo (Argentina)

Mujeres

Maratón: 15 Gladys Tejeda (Perú)

Marcha 20 km: 9 Erica Rocha de Sena (Brasil)

Triple: 1 Caterine Ibargüen (Colombia)

Martillo: 10 Rosa Rodríguez (Venezuela)

Brasil, gracias a las actuaciones de atletas como Thiago Braz y Caio, entre otros, hizo un buen campeonato. Le quedó tan solo la desilusión por Fabiana Murer, la ex campeona mundial del salto con garrocha, quien se retira a sus 35 años sin haber tenido suerte en sus experiencias olímpicas. Aquí, con una reciente lesión a cuestas, no pudo atravesar la qually.

Buenos Aires, 21 de agosto de 2016

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